Poesias
Poesias...
Letras con sangre de angeles, demonios, y por que no eterna felicidad.
Y asi, solo caminamos lejos...
En el relámpago último de vuestra piel dolorida
De la sangre derramada por el arma de las manos viciadas
Que se lleva lejos la inocua sensación de sanidad
Dejando atrás su estela compungida de dolor
En la aturdida beldad de los embotados sentidos
Que claman la venganza de las flores que por sobre todo ojo habrán de ser vistas
¡Aquí¡
En este agujero absorbedor de la quietud
En esta miseria
Aquí
Donde los balcones de aquellos ojos atiborrados con brillo tibio
Proclaman la voz del que en ellos ha de habitar
Para el bien de la putrefacta infección de su misericordia
Llamando a por el Dios que le dejó caer desde la palma obscena del cielo
Para encontrar entre atosigadas mermas
El salud de un centenar de dentelladas expectantes
Y gritar
Llorar
Y maldecir
Y volver a gritar el nombre bestial
Maldecid la vuestra siniestra plenitud
Y saber que en el odio
La quietud
Aquí
No tiene cabida.
En las sombras y tinieblas del corazón
Pulverizado por el cordón y la pluma
La nada es señor de toda lumbre
¡Amo de todo patrono!
Del abismo extendido desorbitando el temple
De la nada absorbiendo cada idea
Señor de cada ilusión
Perdida pérfida maldita esperanza
De la pobre razón de los responsorios felones.
Ominosos los ojos que os ven
Ya cayendo lentamente
Pasando el camino
Aquí
Os recibimos
Y proclamamos vuestro nombre.
¡Aquí!
¡Te acopiamos y ungido en el agua turbia de nuestros muertos rostros!
Recordamos tu odio
Recordamos la vuestra rebelión de injustificada negación
Y a manos extendidas hacia los paramos del infierno
Recogemos la tuya guiada a nuestros reposorios
Donde el descanso de los fuertes
Es espada alzada desafiante
Frente al plexo rutilante del señor de nuestra nada.
¡Así se hará!
¡Ahora!
¡Y para siempre!
En el refugio de los solitarios héroes
Bienvenido será el desdén y el recuerdo
¡Tu!
Único como cada gota de esta copa a derramar
Monarcas todos de la cruel y de la repudiada
Con el valor empuñado entre huesos cobijados de poder
Nuestra voz es ahora de la enhorabuena acongojada
Y el despertar de este sueño
Aquí
Ya que como ningún espejo ha de reflejar
En los fondos de nuestra vergüenza
La fe del debilitado y de flacas conjeturas que a de domar
La intrépida confesión de vuestro semblante.
Seréis la buena ventura del platinado caminante belicoso
Y entre las tumbas
Un partidario de la emoción
Señor de la destrucción
Dueño de la nada de nuestra voluntad
¡Aquí!
Bienvenido seas.
__________Mia!!___________
¡Liberad las aguas!
Como el torrente sin fin de mi sangre
Que por fuerza de la maravilla
Desenfrenada arrasa con la razón despiadada.
Movilizando los engranes oxidados
Encendiendo las calderas
Dando vida a este cuerpo inerte.
¡Que los ángeles ardan de envidia!
En un cielo acromático,
Pues la beatitud de tu rostro
La magnificencia de tus ojos
Y aquella incomparable e infinita maravilla,
Roban todo vestigio de matiz
Pues vos misma sois color.
¡Conglomeraos todos!
Y mirad lo que no tiene nombre
Aquello que no se puede imaginar
Pues no existe en la tierra
Sólo existe en su corazón
Que es el más lozano.
¡El mundo no es nada!
Pues vos sois lo único real
Lo único palpable
Para esta entidad
Eternamente agradecida
Por el calor de tus manos
Que ni un millar de ardientes estrellas
Logran si quiera asemejar
¡El día ha llegado!
Cuando la gloria misma
Sobre el mundo se ha gestado
Tan sólo para conceder a un alma perdida
El don de saber
¡Que para siempre serás mía!
______Toma mi mano_____
Abrázame ahora
Y mi mano recoge del letargo
Sostenme con firmeza amor mío
Y toma la vida de mi cuerpo
Que escapa silenciosa
En el relámpago doloroso
Que mi corazón ha atravesado
No quiero dejarte
No mereces mi adiós
Si la vida se escapa de nuestras manos
Por favor
Llévame con las tuyas
Amarradas a mi corazón.
___Primero… El Lucero___
Eh mirado en tu rostro de beatifica sanidad,
Los escorzos de un perfil que ya sus ojos no logro soportar.
¿Qué le haces con mano y aliento?
A los aires que nos abrazan gritando por las densidades que crecen
En todos los anchos corazones de mis hermanos,
De todos aquellos que os envuelven de elogios y plusvalías…
Mis carnes flaquean hoy por la vuestra despreciativa mirada
Cual es el consigno que espera a nuestras reminiscencias
El designio de la palabra que nos lleva a nuestras más codiciadas penumbras
¿Qué somos para la vuestra inalcanzable perfección?
¿Qué truculento papel es el que nos ha tocado desempeñar?
¿Acaso por ejemplos en vida y dolor nos toma tu destino?
¿Acaso por perfidia maquinada lejos de nuestras obras seremos juzgados?
Somos el vasto reflejo de la virulencia enmascarada, en el rostro que a la vida nos trajo
¿Y llamados somos cual nombre de la traición?
¡Los designios no son espontáneos ni al azar de los cosmos!
¡Nuestra sola existencia evidencia es de ello!
¿Por que nos traicionas?
¿Por amor?
¿Por odio?
Son destinados nuestros ojos para jamás volver la mirada a lo que fue
O como he llegado a pensar
Veremos ahora realmente lo que existe junto a ti
Al ya no ser parte de ello
¿Al caer en las profundidades?
¿Por qué nos provocáis?
____Segundo La Rebelion____
El lucero más esplendoroso de los edenes en llamas se consume
¡Tú has osado llamarnos embusteros y perjuros!
¡Tú con vuestra labia has procurado el desdén infeccioso de un millar de millares!
Si en las tuyas manos el calor se a apagado hace eones para enfriarnos los corazones
Si los amaneceres ya no cargan más que negros conjuros que hablan de prevaricación
Me has encendido con la inmortal fuerza de tus ojos
Me has elevado a tus máximos designios y he sido tus manos y tus labios
¡Y ahora!
El trueno de mi voz me llena de dolor por vuestra traición inconmensurable
El poder habéis depositado en mis favores para guiar a estos mis hermanos
¡Y nuestra sangre es ahora el color de nuestra morada!
Mis hermanos estallados en guerra
Mis hermanos desangrados por mis manos
Que fatídico y maldito el momento en que el tuyo favorito fui
¿Cual escorzo torcido mis ojos no vislumbraron cuando a tu lado estuve?
Con que derecho la vida de mis hermanos puse en oposición
Tú nos forzaste a este designio fatuo
Vuestra palabra que ya en oído alguno suena, emerge presurosa de las tinieblas
Exigiendo definición en nuestras líneas de guerra
Si deseáis condenación eterna
A nuestro amor hemos de renunciar
Y al odio
Habremos de abrazar.
___Tercero... El Descenso___
No hay vida fuera de nuestros corazones lacerados
La inexistencia de la aberración corroe con lentas dentelladas el proemio adolorido
Hasta el último rincón de la nuestra desesperada vergüenza
Aquí yacemos entre sollozos
Aquí están mis hermanos de armas y dolor
No hay sombras, ni color, ni viento, ni aroma en nuestra lid
Nuestras heridas no sanaran y en fuego las volutas de dolor el cielo miraran
Vuestra misericordia responde solo a nuestra agorada carencia de paz
Que ahora cual orquesta de miseria entupida en llantos
Nos resuena ya lo bello y hermoso
Que jamás nunca volverá a ser,
Y cuya imagen crece en nuestros balcones de lágrimas
Esas que arden
Esas que caen
¿Por qué nos has abandonado?
¿Por qué nos has condenado?
El egoísmo de tu luz que no has querido compartir
Esa por la cual has ultimado la ilusión
Te sabe mejor ahora que nos has enterrado a tus ojos
Ahora que nos has dividido
¿Ahora que nos has arrojado?
Aquí los tiempos son eternos, y así mismo…
Te esperaremos.

